Infidelidad plástica: tarjeta, resumen, chiste y divorcio

Mujer demanda a su banco y un hotel alojamiento por provocar su divorcio luego que su marido se entrerara por el resumen de la tarjeta de crédito del consumo de un motel. Un caso de infidelidad amorosa y financiera.

Así lo título TN “Pasó la noche con su amante, pagó con tarjeta de crédito y el resumen la delató con su marido.”

Una cena familiar de principios de este año mutó en escándalo cuando el padre de la mujer se percata del gasto en un hotel alojamiento en la extensión de la tarjeta e infiere que asistió al establecimiento con su concubino.

El concubino desconocía que la mujer había asistido al motel con un tercero. El engaño estaba siendo confirmado por su suegro que le había hecho un “inofensivo” comentario.

Ante la negativa del joven se reveló el engaño de la hija del titular de la tarjeta de crédito y estalló la discusión con su pareja de hacía más de 10 años.

Divorcio en trámite mediante, la mujer embistió judicialmente contra la tarjeta de crédito y el albergue transitorio de la Ciudad de V. G. Galvez, provincia de Santa Fe.

La noticia tomó estado público cuando un juez desestimo la demanda por más de 70.000 pesos argentinos. El magistrado afirmó que:

“… la información que figuraba en el resumen cumple estrictamente con la ley que regula el sistema de funcionamiento de las tarjetas de crédito.”

Una parte de la demanda era por “daño al proyecto de vida”

“Infiel pagó con tarjeta el hotel alojamiento y su marido la dejó” tituló Diario Uno

Si estás leyendo este post con cierta preocupación te cuento que en declaraciones a medios de la región el presidente de la Federación Argentina de Hoteles Alojamiento, José Capello explicó lo excepcional de la situación:

“En el 99,99 por ciento de los casos la razón social y el nombre de fantasía que utiliza un establecimiento no tienen nada que ver, es imposible vincularlos. Este caso que apareció muestra que puede haber excepciones, nunca escuché algo así.”

Interesante nota de AIM digital explicando la situación.

Nota Mental: Si estas pensando en los consumos en un sex shop te cuento que sucede exactamente lo mismo, es muy complejo unir la razón social del negocio con la marca comercial del mismo. Se viene un episodio del podcast sobre esto a la brevedad.

En el caso que disparó la demanda judicial el marido se encontró con la palabra “motel” lo cual disparó toda la situación. En la presentación judicial la mujer nunca negó su permanencia en el albergue transitorio. Para intentar avanzar con el juicio citó la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el Pacto de San José de Costa Rica.

Rosario/12 con el mejor título: “Calavera no chilla, señora”.

El juez interviniente rechazó la demanda por lo cual le impone las costas de la misma a la mujer. Le costó cara la desprolijidad. ¿Cómo seguirá el vínculo entre la engañadora y su padre? ¿El señor sentirá culpa? ¿Creemos en su inocencia o prejuzgamos alevosía y premeditación en su chiste sobre el resumen de la tarjeta de crédito?

Este caso de infidelidad amorosa y financiera resulta una buena excusa para charlar sobre la forma en que manejamos nuestras tarjetas de crédito y las finanzas en la pareja. ¿Vos cómo te organizas? Contámelo en los comentarios.

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