Mis hijos y el dinero ¿Por donde empiezo?

Un familiar cercano comenzó a leer otra nota en el blog y le surgió la siguiente pregunta: “¿Cómo le explico a mi hijo que no soy una imprenta de billetes?” esta pregunta esconde una situación muy incómoda y demasiado cotidiana: “Cada vez que no le compro algo me hace unos berrinches antagónicos”.

Obviamente no soy experto en la crianza de niñ@s pero luego de investigar un poco construimos juntos algunos ítems para ser claros, firmes y aprovechar todas las oportunidades para explicar a los niños el uso del dinero.

Tenemos que tener 3 objetivos ante cada berrinche:

1. Asociar el gasto con una necesidad.
2. Recitar “EL” mantra: “El dinero proviene del trabajo”.
3. Establecer la relación entre el bien que se desea y su costo.

¿En qué situaciones específicas los aplicamos? Una breve encuesta entre padres nos indica que el supermercado es uno de los lugares con mayor prevalencia de berrinches por lo cual aplicaremos los 3 objetivos:

1. A medida que se realiza una compra se le explicale las razones por la que estas haciendo esa compra; así podrá asociar el gasto con una necesidad.

2. Al momento de abonar en la caja se debe explicar que el dinero gastado proviene del trabajo del adulto que esta con el/ella y que por ello el dinero debe gastarse en aquello que es realmente importante. Es importante que sepa que el dinero no es infinito.

3. Si te insisten con la compra de la cartera de Violetta o la muñequera de Justin Bieber es el momento exacto para explicar la relación entre el producto deseado y el dinero necesario para comprarlo. Desde los muy pequeños los niños pueden comprender esa asociación.

¿Que nos proponemos con estos tres objetivos?

1. Enseñar el valor del dinero.
2. Priorizar deseos.
3. Mecanismos de compensación.
4. La relación entre el dinero pagado y el bien recibido.
5. Enseñar con el ejemplo.

1. Hacer comprender a los chicos el valor del dinero desde bien pequeños. Si un niño recibe siempre todo aquello que pide no entenderá que obtener lo que desea implica un esfuerzo y un costo.

2. Enseñar a priorizar sus deseos, de manera de comprender que el dinero es finito y que no se puede tener todo lo que se pide. De esta forma diferenciará lo que es realmente necesario para él de aquello que es sólo un capricho momentáneo.

3. Establecer un mecanismo de compensación al gasto que su padre o madre realiza. Pedir que se realice alguna acción que implique un esfuerzo para obtener lo que ha pedido, le va enseñando que la obtención de lo que desea está asociada al trabajo.

4. A partir de la edad en que manejen con holgura las sumas y restas, se les puede permitir que ellos hagan los pagos en efectivo, es una forma práctica de valorar el monto de dinero entregado y los que se recibe a cambio.

5. El ejemplo es la mejor estrategia didáctica. Si nuestro hijo observa que somos cuidadosos en el manejo del dinero, ellos probablemente nos imitarán (Chequeá en este post y en este otro sobre como impacta en el bolsillo la compra de un auto) .

 

Además tengamos en cuenta que el dinero no es todo ¡Pero como ayuda! 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: